Ay, ay, ay.

Ay, ay, ay. Yo ya no sé si llorar o reírme de las personas que pierden el tiempo escribiendo y diciendo cosas que no existen más allá de los puros conceptos mentales.
«Todo lo que escribo está cargado de dinamita. Mientras tenga fuerza y entusiasmo cargaré mis palabras con dinamita. Sé que mis verdaderos enemigos, los tímidos y los arrastrados, no se enfrentarán a mí en un combate justo. Sé que la única forma de entrar en contacto con ellos es alcanzarlos desde dentro, por el escroto, tiene uno que subir por dentro y retorcer sus sagradas entrañas» Henry Miller