Cultura y cínico parasitismo




Detrás de la fachada del fantástico «empuje» cultural que se diagnostica con la creación o inauguración de algún centrito cultural, se encubre el cínico parasitismo y el plan de transportar los principios del mercado a la cultura. Se trata de colocar en la lista de las mercancías los valores de la cultura. Saber, convicción y conciencia ahora se vuelven objetos de comercio. O ¿de qué otra manera podría explicarse que los individuos que malgobiernan el país y los estados de la cosa pública inviertan una maciza morlaca para levantar ese tipo de establecimientos si su línea de acción política se distingue por una nefasta apatía por el arte?

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