una dicotomía conciliadora entre los «ellos» y los «nosotros»
Estamos en la inversión del diálogo de Sócrates en el que sus interlocutores no actúan por cuenta propia, una independencia que no quebranta la dependencia edípica entre los grupúsculos cultureros y el estatuskú. Sus objetivos, sin práctica conflictual, se cohesionan a la sombra del poder en una razón de concordancia que se define como una dicotomía conciliadora entre los «ellos» y los «nosotros».